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Historias sobre el mejor café del mundo

Enviado por Jaime el October 18, 2025
Los Colombianos nos preciamos de tener el mejor café del mundo, pero no siempre sabemos mucho sobre esta deliciosa bebida, su proceso de producción, su historia...

Historias sobre el mejor café del mundo

Los Colombianos nos preciamos de tener el mejor café del mundo, pero no siempre sabemos mucho sobre esta deliciosa bebida, su proceso de producción, su historia... Te invitamos a que conozcas un poco más de él con Liliana Villegas, autora del premiado libro 'Cafés de Colombia', para que te enamores más del país a través de esta deliciosa bebida. 

¿Sabías que hubo una prohibición para tostar el café?

La historia del café Colombiano cambió cuando se levantó la prohibición para que los pequeños productores lo tostaran para exportarlo. Ahora, el amor y cuidado con que lo siembran y recolectan llega al mundo con el tueste que le da la identidad de nuestras montañas.

Aroma y sabor, ¡lo mejor del mejor café del mundo!

El café Colombiano sabe a hogar, huele al trabajo de los caficultores que lo siembran y  recolectan, y al amor de las abuelas y las madres que lo preparan en casa. Es porque detrás de ese sabor y ese aroma están nuestras montañas, nuestro clima único, y un proceso cuidadoso de principio a fin.

El cacao, un pilar de nuestra sostenibilidad

Enviado por Jaime el October 18, 2025
La cultura del cacao en Colombia mezcla lo mejor de los saberes ancestrales, con modelos de siembra y de negocio que aportan al desarrollo sostenible del país.

El cacao, un pilar de nuestra sostenibilidad

La cultura del cacao en Colombia mezcla lo mejor de los saberes ancestrales, con modelos de siembra y de negocio que aportan al desarrollo sostenible del país. El cacao es una alternativa ideal para el reemplazo de los cultivos ilícitos. ¿Por qué crees que es importante elegir productos que cuidan el planeta? Oscar Klinger nos comparte su experiencia.  

Lechona, tradición tolimense: prepárala como debe ser

Enviado por Jaime el October 18, 2025
La lechona tolimense se cuece... ¡y también se cose! ¿Conoces los secretos de la preparación de este plato tan colombiano como el que más?

Lechona tolimense: tradición que se cocina a fuego lento

Para preparar una lechona como debe ser, necesitas saber que esta es una delicia que no solamente se cuece... ¡sino que también se cose! Para conocer los secretos de la preparación de este plato tan colombiano, Pilar de Posada nos comparte su receta, que lleva cerdo, alverjas y no tiene arroz.  

Le lechona tolimense es una joya gastronómica, emblemática de Colombia. Es un plato que ha trascendido generaciones y fronteras regionales, cuya preparación es todo un ritual en el que se mezcla carne de cerdo desmenuzada y alverjas amarillas. Pero la receta no estaría completa sin los ingredientes secretos que las madres y las abuelas han puesto en ella durante décadas de tradición: el amor por Colombia, por la familia, por nuestras tradiciones. 

Como Colombia es un país tan diverso, es posible que en algunas regiones del país encuentres una versión de lechona que se prepara con arroz, ¡pero este  ingrediente no forma parte de la receta original! ¡Eso no se le discute a ningún buen tolimense!

Una obra maestra de la cocina colombiana

Preparar la lechona exige tiempo, técnica y respeto por la tradición. Desde la selección del cerdo —cuya piel debe tener un buen grosor para lograr el crocante perfecto— hasta el punto exacto de cocción, cada paso requiere una dosis de maestría. El horno de barro, muchas veces construido artesanalmente, es parte esencial del proceso: allí se cuece lentamente, como se cuecen las buenas historias de amor por Colombia.

La lechona también se cose, porque antes de ponerla en el horno se cierra con hilo y aguja. Pero también, porque es un plato que reúne a la familia, que une comunidades, que forma parte del tejido cultural colombiano. La lechona se comparte en mesas, acompañada de música, aguardiente y buena charla. 

Este delicioso plato se sirve en fiestas patronales, ferias y celebraciones familiares, y es parte fundamental de la identidad del Tolima. Donde se consume una lechona, también se teje una historia de pertenencia, de saberes ancestrales y de amor por nuestro país. 

Chuyaco: una delicia de Cartago para Colombia y el mundo

Enviado por Jaime el October 18, 2025
Cierra los ojos e imagina el delicioso aroma de un pescado adobado con hierbas de azotea, acompañado con chuyaco, una deliciosa salsa a base de guanábana tatemada.

Chuyaco: una delicia de Cartago para Colombia y el mundo

En la cocina colombiana, hay platos tradicionales que definitivamente se salen del molde y se destacan en medio de una diversidad única que deleita nuestros paladares. Uno de ellos es el chuyaco, una preparación que combina fruta fresca, condimentos, hierbas y quizás un toque de picante al gusto, que crea una experiencia sensorial única. 

Originario del Valle del Cauca, el chuyaco ha conquistado otras regiones del país, especialmente por el toque alegre que el dulce les aporta a los platos salados. Y para aprender a prepararlo, invitamos al investigador Miguel Ángel Trujillo, experto en mezclar sabores ancestrales con técnicas innovadoras, que nos llegan al corazón y refuerzan nuestro amor por Colombia a través de su deliciosa gastronomía.

Así como en otras delicias de la comida colombiana, en la preparación del chuyaco tienen una participación importante las hierbas de azotea, muy tradicionales del Pacífico colombiano. Se llaman así porque se cultivan en huertas que se crean literalmente en las azoteas de las viviendas, donde se protegen de la humedad, las plagas y los animales.

Entre las hierbas de azotea más comunes están el cilantro cimarrón (chiyangua), el oreganón, el poleo, la albahaca morada, la cebolla de rama, el jengibre, el achiote y la hierbabuena. Estas plantas no solo aportan sabor, sino también identidad. Son el corazón de los guisos, sofritos y aliños que dan vida a la cocina del Pacífico y de otras regiones colombianas.

El chuyaco solo pudo haber nacido en un lugar como Colombia, donde la creatividad abunda, en esta ocasión para  transformar ingredientes simples en una receta deliciosa. Su origen está ligado a la tradición oral que se transmite por generaciones, crece con la memoria de las comunidades que honran la conexión con la tierra, con las huertas caseras, los saberes heredados y de prácticas sostenibles.

En cada cucharada de chuyaco hay fruta, fuego y tradición. Hay historia, sabor y afecto. Es Colombia servida en un cuenco, con hierbas de azotea y sazón de pueblo.

Viudo de pescado: una tradición que alimenta a Colombia

Enviado por Jaime el October 18, 2025
El viudo de pescado es regalo del Tolima durante la subienda. Aprende a prepararlo con Pilar de Posada y María Luisa Flores, de la manera en que solo lo preparan las madres ribereñas.

Viudo de pescado: tradición que alimenta a Colombia

El viudo de pescado es un regalo del Tolima para Colombia durante la época de subienda. Pilar de Posada nos enseña a prepararlo de la manera en que solo lo preparan las madres ribereñas: con alma, con amor y con respeto por la naturaleza que nos brinda este manjar. 

Aunque alrededor de su nombre se cuentan diferentes historias, la tradición ribereña nos dice que viene de la leyenda de una “viuda” que se aparecía a los pescadores; para apaciguarla, cocinaban este estofado de pescado y viandas en la orilla del río. Y así, quedó bautizado como “viudo de pescado”. 

Aunque también se prepara en otras épocas del año, la temporada alta del viudo ocurre durante la subienda, ese fenómeno natural en el que miles de peces remontan los ríos para reproducirse. Entonces, el viudo se convierte en protagonista de mesas familiares, festivales populares y encuentros comunitarios. 

El viudo se puede preparar con bagre, bocachico o capaz, y hacerlo es todo un ritual, una celebración de la naturaleza y una oportunidad para agradecer y compartir.

En diferentes regiones de Colombia, su preparación está cargada de tradiciones en que varían el tipo de pescado, el método de cocción —al horno, en fogón de leña o en caldero— y los condimentos locales. En algunos pueblos, se acompaña con arepas de maíz pelao; en otros, se sirve en hojas de bijao, como ofrenda a la tierra. En ciertas comunidades indígenas, el pescado se ahúma antes de cocinarse, como símbolo de respeto por el espíritu del río.

Pero más allá de sus ingredientes, el viudo de pescado representa valores profundamente colombianos: la generosidad, porque se cocina en grandes cantidades para compartir; la identidad, porque cada región le imprime su sello, pero todas lo reconocen como propio. También encarna la gratitud, porque su preparación está ligada a ciclos naturales que enseñan a esperar, a cuidar y a celebrar lo que llega con la subienda.

En el viudo de pescado hay memoria, respeto por el saber ancestral e historias de una tradición que se renueva cada vez que el río crece. Y como todo plato que nace del encuentro entre la tierra y el agua, su sabor es profundo, honesto y colectivo.

Tamal tolimense: sabor que se conserva en hojas y une a Colombia

Enviado por Jaime el October 18, 2025
Un delicioso tamal tolimense se cocina por 3 horas antes de que puedas probar su delicioso sabor, mezcla de pollo, cerdo, huevo, papa, arveja...

Tamal tolimense: sabor que une a Colombia

Un delicioso tamal tolimense se cocina por 3 horas antes de que puedas probar su delicioso sabor, mezcla de pollo, cerdo, huevo, papa, arveja... Su característica envoltura en hoja de plátano aporta sabor y aromas, y es biodegradable. 

El tamal da la bienvenida a la madrugada en casas campesinas y cocinas urbanas, donde el día comienza comienza alistando los ingredientes para prepararlo. Este plato representa el cuidado con que se envuelven y se preservan las cosas que tienen un alto valor. 

Originario del departamento del Tolima, el tamal se distingue por su generosidad, pues mezcla ingredientes que satisfacen los más diversos gustos: pollo, carne de cerdo y huevo; alverjas, papa, zanahoria y cebolla, que se mezclan en una deliciosa masa de maíz. Todo se envuelve cuidadosamente en hojas de plátano, que cumplen una función esencial: protegen, aromatizan y conectan el plato con la tierra. 

La hoja  también es un símbolo de respeto por la naturaleza, una técnica ancestral que conserva la humedad y aporta un sabor vegetal que no se logra con ningún otro material.

Un abrazo a fuego lento

La cocción del tamal es lenta y requiere paciencia, pues se cocina al vapor durante varias horas, en grandes ollas que parecen calderos de historias. En muchas familias, la preparación del tamal es colectiva: se reúnen madres, tías, hijos y vecinos para armar decenas de tamales que luego se reparten. Esta comudo está presente en fiestas patronales, navidades y otras celebraciones, y es protagonista servido con chocolate caliente y pan.

En diferentes regiones del país se han creado variantes con ingredientes distintos, tamaños diversos y envoltorios que cambian según el clima y la cultura. En el Huila, por ejemplo, se le agrega garbanzo; en el Cauca, se prepara con maíz morado. Cada versión cuenta una historia, pero todas comparten el mismo espíritu: el de envolver con cuidado lo que se quiere conservar.

El tamal tolimense, como Colombia, es solidario, porque se prepara en comunidad; es paciente, porque exige tiempo y dedicación, y tiene identidad, porque cada familia enriquece su receta. En su preparación hay respeto por el origen, por el campo, por los ritmos lentos que contrastan con el apuro moderno.

En cada tamal hay un abrazo. En cada hoja de plátano, una promesa de sabor y tradición. 

Las frutas de Colombia son un placer y una riqueza inigualables

Enviado por Jaime el October 18, 2025
La variedad de pisos térmicos y la fertilidad de los suelos de Colombia solo podría tener como resultado una diversidad de frutas única.

Frutas de Colombia: un placer y una riqueza inigualables

La variedad de pisos térmicos y la fertilidad de los suelos de Colombia solo podría tener como resultado una diversidad de frutas única. En su libro ‘Deliciosas frutas tropicales’, Liliana Villegas nos habla de su historia, beneficios y mejores prácticas sobre su recolección y almacenamiento. Las frutas de Colombia nos dan cientos y cientos de motivos para amar y proteger cada día más a nuestro país. 

Y es que cada región de Colombia es un jardín de riqueza y biodiversidad. Desde las selvas húmedas del Amazonas hasta los valles interandinos, el país alberga una de las mayores diversidades de frutas del planeta: con más de 433 especies endémicas, se posiciona como el primero del mundo en diversidad de frutas por kilómetro cuadrado. 

Esta riqueza no solo es biológica, sino también cultural: las frutas están presentes en la vida diaria, en las celebraciones, en la medicina tradicional, en la memoria colectiva y hasta en las tácticas de conquista. 

Entre las frutas que solo se encuentran en el territorio colombiano se destacan el borojó (reconocido por sus propiedades afrodisíacas y energéticas), el chontaduro (rico en vitamina E), lulo (ácido y refrescante), la feijoa (dulce y aromática) y el marañón (fuente de fibra y grasas saludables). Ellas se unen a una muy extensa lista en la que también hay nombres tan conocidos como mango, papaya, piña, guayaba, maracuyá y banano… y otros menos familiares para el común de la gente, como caimito, piñuela, camajón, milpesos, yaca, cubarro y tucuragua.

Versátiles por naturaleza

Las frutas colombianas no solamente se podrían comer por meses sin repetir alguna, sino que se transforman en una gran variedad de preparaciones: jugos, postres, salsa, mermeladas, compotas… incluso forman parte de platos salados, a los que les agregan un poco de alegría y sabor. 

¿Sabes qué valores esenciales de los colombianos están representados en la variedad de frutas de nuestro país? 

  • Creatividad: en la cocina, donde cada fruta tiene múltiples usos.
  • Resiliencia: en comunidades que cultivan en condiciones difíciles.
  • Solidaridad: en la costumbre de compartir frutas en plazas y hogares.
  • Identidad: en cada fruta que cuenta una historia regional.

En Colombia, son símbolo de abundancia, de conexión con la tierra y de orgullo por lo propio. En cada mordisco hay biodiversidad, cultura y sabor.

Oreja de perro: ¡unas arepas tradicionales que van bien con todo!

Enviado por Jaime el October 16, 2025
Las arepas ‘oreja de perro’ son una tradición culinaria de Tolima y Huila, hechas con maíz blanco y arroz, y remojadas para que tengan la suavidad de las orejas del mejor amigo del hombre.

Oreja de perro: ¡unas arepas que van bien con todo!

Las arepas ‘oreja de perro’ son una tradición culinaria de Tolima y Huila, que tienen la forma y la suavidad de las orejas del mejor amigo del hombre. Sus bordes que se doblan como si fueran las orejas de un canino atento.

Estas arepas se preparan con maíz trillado, pero en algunas regiones y más recientemente, también se hacen con arroz. Con las manos húmedas, se forman discos delgados que originalmente se cocinaban sobre lajas calientes, y hoy, sobre parrillas metálicas. 

Las arepas oreja de perro tienen su origen en las comunidades ribereñas del río Magdalena, donde el maíz era el cultivo sagrado de los pueblos originarios. Con el paso del tiempo, se convirtieron en compañeras inseparables de platos típicos como la lechona tolimense, el asado huilense, la morcilla, el chorizo, los huevos y la carne. Son tan versátiles que se pueden disfrutar al desayuno, el almuerzo o la cena, o como acompañamiento en celebraciones populares.

Su sabor y textura se conservan intactos, como las tradiciones de la región donde nacieron, que es cuna de gente amable que demuestra su amor por el país honrando las costumbres de sus ancestros. Crujientes por fuera, suaves por dentro, las arepas oreja de perro tienen un toque dorado que recuerda los atardeceres sobre el Magdalena.

Como Colombia, son un plato con identidad, que trasciende las diferencias entre generaciones y une a las personas alrededor de su preparación, cuyos secretos se transmiten de madres a hijos, como un legado de amor y respeto por lo nuestro. 

¿Qué te hace sentir orgulloso de decir “Yo Soy Colombia"?

Enviado por Jaime el October 13, 2025
Paz, reconciliación, educación, historia y dignidad son algunas palabras que usa la magistrada Belkis Izquierdo al hablar de la Colombia grande que construimos todos juntos.

¿Qué te hace sentir orgulloso de decir “Yo Soy Colombia"?

Paz, reconciliación, educación, historia y dignidad son algunas palabras que usa la magistrada Belkis Izquierdo al hablar de la Colombia grande que construimos todos juntos. ¿Qué palabras agregas tú a este listado?  Las diferencias nos ayudan a construir un país más fuerte e incluyente. 

Ser colombiano es un orgullo y un privilegio

Enviado por Jaime el October 13, 2025
Desde el Eje Cafetero nos llega una invitación a volver a lo esencial: sabores que despiertan memorias, paisajes que inspiran gratitud y tradiciones que exaltan nuestra identidad.

Ser colombiano es un orgullo y un privilegio

Desde el Eje Cafetero nos llega una invitación a volver a lo esencial: sabores que despiertan memorias, paisajes que inspiran gratitud y tradiciones que exaltan nuestra identidad. ¿Estás listo para reconectarte con Colombia desde lo más auténtico, junto a Alejandra Sanint?

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